¿Entiendes bien lo que es el Samsara?

Una sencilla y bien ilustrada explicación del Samsara realizada por el British Museum

El samsara es un concepto que proviene de las religiones nacidas en la India y refiere a una forma de existencia cíclica ligada a la muerte, el renacimiento y el sufrimiento. El término puede traducirse como “vagar” o “dar vueltas” y es considerado como lo que define a la existencia compuesta en el budismo, a diferencia del nirvana, por ejemplo, que está libre de condiciones. El Buda explicó en su primera noble verdad que el mundo es sufrimiento; más precisamente, el samsara es sufrimiento, ya que existe un modo de existencia basado en la sabiduría que trasciende el sufrimiento. El origen del samsara y su perpetuación, tanto en el hinduismo y en el jainismo como en el budismo, es la ignorancia o el no reconocer la realidad. Así que el samsara es un laberinto que es a la vez también una casa de espejos o un castillo de ilusiones. Y es aquello de lo cual debemos despertar.

El British Museum, como parte de su exposición Living with the Gods, ha realizado una hermosa animación de uno de los mandalas más conocidos, llamado “rueda de la vida” o también “bhavachakra”, una imagen didáctica que es utilizada por el budismo tibetano. El mandala muestra el mundo cíclico o samsara y sus seis tipos de existencias: los seres infernales, los fantasmas hambrientos, los animales, los hombres, los dioses celosos (asuras) y los dioses. Todos porfiando en su existencia, la cual está siendo devorada como si fuera un pastel por un demonio, que a veces se interpreta que es Mara o a veces Yama (la Muerte); de cualquier manera, este demonio o monstruo significa la impermanencia, que es la ley que domina el samsara y que al no ser comprendida produce fatuos esfuerzos y sufrimiento debido al apego.

En el centro del mandala, lo que mantiene corriendo el samsara, aparecen tres animales que representan los tres venenos de la mente. El cerdo simboliza la ignorancia, el gallo o ave la ambición y la serpiente el enojo. Son estas emociones y sus derivados -creando también una cadena de interdependencia o “nidana” que se muestra en las capas exteriores- lo que nos mantiene corriendo en círculos, de encarnación en encarnación, en un desolador laberinto que puede durar infinitamente si no madura la sabiduría en nosotros.

El budismo enseña que la posición intermedia del hombre es en realidad privilegiada. Los dioses viven absortos en dimensiones de placer puro sin motivación para practicar el dharma y realmente salir de la ilusión; en los reinos inferiores, el dolor consume sin descanso la mente. El ser humano existe entre la justa mezcla de dolor y placer, con las capacidades para notar que a menos de que haga algo -de que practique dharma- seguirá atrapado en el bucle del samsara. El Buda yace fuera de este juego, habiendo él mismo encontrado la salida del laberinto en el despertar de la conciencia -en una región inefable, apuntando a la luna de la iluminación-.

Fuente: pijamasurf.com/2018/01/entiendes_bien_lo_que_es_el_samsara

Anuncios

Mitos y leyendas: Cuando el ser humano era un Dios.

En las sociedades primitivas, el mito constituía la única realidad, tan lejos de ser comprendida por la lógica del raciocinio científico del siglo XXI. Mas ¿cómo lidiar con los hechos todavía inexplicados del pasado del hombre? Sin duda, uno de los primeros pasos es descubrir el lado real de lo fantástico.

—”¿Eres Dios?” —”¿Dios? Sí… vine de las estrellas”. Diseño basado en estatuilla de antiguo astronauta hallada en Ecuador. Autor: Christopher Reach (chrisreach.deviantart.com/)

La contaminación que acostumbra a cubrir el cielo hace que perdamos la noción de lo que sea universo. Los cálculos continúan difíciles, inciertos y contradictorios. Los números varían. El astrónomo Harlow Shapley, por ejemplo, habló en «100 quintillones de estrellas al alcance de los telescopios». Mientras el astrónomo Willy Ley calcula que, sólo en la Vía Láctea, existen 30 billones de estrellas. Entre ellas, 18 billones de sistemas planetarios y 180 millones de planetas capaces de mantener la vida. A partir de ahí, el Dr. Ley calcula —siempre en términos pesimistas— que existen 1.800.000 planetas con seres vivos y, por lo menos, 18 mil planetas con vida inteligente. Entre tantos planetas, sistemas y galaxias, parece muy poco lógico que la Tierra sea el único mundo habitado. En verdad, el hombre tiende a no aceptar todo aquello que no puede dominar.

Visualización del universo observable. La escala es tan enorme que los finos granos representan colecciones de grandes supercúmulos de galaxias. El supercúmulo de Virgo —hogar de la Vía Láctea— está marcado en el centro, pero es demasiado pequeño para ser visto.

Hay dos fuentes básicas de investigación sobre la presencia de extraterrestres en la historia de la Tierra. Una son los registros humanos: las pinturas en las cavernas, los pergaminos, las tablas de arcilla, los templos, los sepulcros, los libros, los manuscritos. La otra fuente son los mitos y leyendas transmitidos oralmente de generación en generación durante milenios.

Esas dos fuentes convergen en cuestiones restrictivas dichas «científicas»:

1:¿Por qué los registros humanos no hablan claramente de la presencia extraterrestre en épocas pasadas?

2:¿Son los mitos y leyendas sinónimos de «mentira», «superstición» e «imaginación popular»?

Vamos a responder a una pregunta por vez. En primer lugar, la presencia extraterrestre está registrada en innumerables obras, sólo que estos registros no son interpretados de esa forma por la ciencia oficial. En segundo, los hombres «primitivos» son generalmente menospreciados en su capacidad de retratar la realidad, pues son tratados siempre como seres ingenuos y supersticiosos. Algunos de ellos, en verdad, deben haber sido tan adelantados que todavía no conseguimos descifrar sus mensajes, o lo que resta de ellos.

Ser dibujado en el techo de una cueva por los aborígenes australianos. ‘Journals of Two Expeditions of discovery’, por George Gray, 1938.

No se puede olvidar que la capacidad humana de construir una cultura es tan fuerte como su capacidad de destruirla. Vale mencionar una pequeña lista de devastaciones de documentos históricos:

330 a.C. – La biblioteca de Persépolis es incendiada por las tropas de Alejandro, el Grande.

Siglo III a.C. – El emperador chino Chi-Che Hoang manda destruir todos los libros de ciencia e historia del país.

48 a.C. – Julio César provoca el primer incendio de la biblioteca de Alejandría.

54 – San Pablo manda a destruir, en Efeso, todos los libros que tratan de «cosas curiosas».

Siglo III – Emperadores cristianos destruyen el Templo de Diana y los «archivos paganos».

390 – Cristianos incendian la Biblioteca de Alejandría.

Siglo VII – Monjes irlandeses mandan quemar 10 mil manuscritos rúnicos que contaban la historia de la civilización celta.

641 – Tercer incendio de la Biblioteca de Alejandría, por orden del califa Ornar.

728 – 300 mil manuscritos son quemados en Bizancio, por orden del emperador León Isauriano.

Siglos XIV y XV – La inquisición quema un número inmenso de «manuscritos heréticos».

Siglo XVI – Conquistadores españoles destruyen casi todos los libros sagrados de los mayas, incas y aztecas.

1566 – Francisco Toledo, virrey del Perú, destruyó una cantidad inmensa de paños incas y tablas con la historia de la antigua América.

¿Qué decían todos esos documentos? La cantidad de los que consiguieron llegar ilesos hasta nuestros días es mínima.

La destrucción de la Biblioteca de Alejandría supuso la pérdida de una gran cantidad de documentos y libros, y se ha convertido en un símbolo cultural de la destrucción. Se estima que esta biblioteca, la más importante del mundo antiguo, llegó a tener cerca de medio millón de libros.

Sobre la cuestión del mito y de la leyenda, observemos la opinión del historiador Norberto de Paula Lima: «En nuestros días, el mito es visto como todo pensamiento opuesto al pensamiento científico y lógico. En la Antigüedad, y en las sociedades que entre nosotros son llamadas “primitivas”, el mito es la única realidad concreta e importante, en una verdadera inversión de nuestros valores (…). Para las sociedades primitivas, el mito es la verdadera historia, la raíz y la explicación de toda historia cronológica».

Asimismo, esa forma de interpretar la historia tiene un nombre: es la tradición esotérica. «La interpretación esotérica de la historia no se limita a definiciones estrechas de aquello que hoy es conocido como “materialismo histórico”. De hecho, no niega lo que la ciencia de nuestros días descubrió, mas superpone a la vista corta del materialista toda la memoria del espíritu. Para el esoterista, el mito es la historia del alma del mundo», agrega de Paula Lima.

Historia cerrada vs Historia abierta

Jacques Bergier, por su parte, prefiere contraponer la idea de una historia «cerrada» con la idea de una historia «abierta»: «La concepción de una historia “cerrada” es relativamente reciente. Por historia “cerrada” yo entiendo una historia cuyos acontecimientos son provocados por causas naturales o humanas. A través de casi todo el pasado, la humanidad acreditó en la intervención, en la historia de causas exteriores: demonios, criaturas sobrenaturales, dioses y, finalmente, Dios. Fue en siglo XIX que el concepto de una historia sin cualquier intervención exterior, y cuyas causas se limitan únicamente a nuestro planeta, consiguió imponerse. Mas, como muchas ideas del siglo XIX, es discutible».

Veamos un ejemplo de como se puede observar la historia de forma abierta o cerrada. Es sabido que los grandes reptiles dominaron la Tierra por muchos millones de años; fue un largo reinado de dominio absoluto sobre todos los otros animales del planeta. De repente, 65 millones de años atrás, los saurios desaparecen. Dinosaurios, triceratops, tiranousaurios y otros monstruosos seres fueron barridos de la Tierra en un período relativamente muy corto de tiempo. Y fue sólo con esa extinción de los saurios que se tornó posible la evolución y el dominio humano sobre el planeta.

Jacques Bergier (1912-1978) fue un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista, y escritor francés de origen askenazi. Fue autor de obras como ‘El retorno de los brujos’, ‘Guerra Secreta bajo los Océanos’, ‘Extraterrestres en la Historia’, ‘El planeta de las posibilidades imposibles’, ‘La Guerra Secreta del Petróleo’, entre otras muchas. Debido a su fama de «sabio despistado» fue incluido por el dibujante belga Hergé en una de las aventuras de Tintín, concretamente la titulada ‘Vuelo 714 a Sidney’.

¿Qué mató a los grandes reptiles? No existe una respuesta definitiva, todavía. La ciencia sugiere varias hipótesis: un bombardeo de meteoritos, el envenenamiento de la atmósfera, el fin de las especies vegetales consumidas por los reptiles, la acción predadora de los mamíferos comedores de huevos, etc. Mas ninguna de esas respuestas es definitiva. Todas pertenecen al terreno de la historia cerrada, o sea, sólo causas naturales pueden explicar el fenómeno.

La historia abierta, en tanto, sugiere la siguiente posibilidad: queriendo implantar en la Tierra un experimento de evolución humanoide, una civilización extraterrena, muy avanzada, habría provocado la extinción de los saurios a través de medios artificiales. Una explosión que liberase radiactividad que solo perjudicase a grandes animales, por ejemplo. Y el descubrimiento, en territorio ruso, de cráneos de dinosaurios con orificio en la frente —muy semejante a la perforación de una bala— ayudó a fortalecer esa hipótesis.

¿Fueron los grandes saurios exterminados por una raza alienígena para implantar su «experimento humano»?

Los adeptos de la historia abierta llaman la atención también para el hecho del género humano de haber vivido millones de años en un estado de primitivismo absoluto, para prácticamente «explotar» su cultura solamente en los últimos 10 mil años —cuando por coincidencia o no, el hombre primitivo pasó a tener capacidad de registrar su vida en las paredes de las cavernas—.

¿Cuál es la razón para esa eclosión de la cultura humana? La historia cerrada no sabe responder. Juzga la responsabilidad en la evolución. La historia abierta arriesga que seres extraterrestres aquí posaron e interfirieron directamente en la evolución cerebral y cultural de los hombres. Y más: que estos extraterrestres se emparejaban con mujeres terrestres, y que todos nosotros somos descendientes de estos mestizos interplanetarios.

Diferentes culturas antiguas alrededor del mundo hablan de «dioses instructores» que los visitaron.

Por más absurda que pueda aparecer esa posibilidad, hay un detalle que merece nuestra atención: si el ser humano fuese realmente 100 % terrestre, ¿será él que destruirá de modo insano el planeta en que nació? Los hábitos predadores, la violencia y el desprecio a cualquier forma de convivencia pacífica con la naturaleza están ahí para dar el lamentable testimonio de la actual condición humana.

La explicación esotérica

Muchas de las situaciones que vivimos hoy pueden ser una repetición —en farsa— de lo que ya sucedió hace millares, millones de años. Es difícil para nuestras cabezas condicionadas por el catolicismo y por las doctrinas científicas contemporáneas aceptar eso; estamos acostumbrados a pensar que somos el ápice de un proceso de evolución. Las doctrinas ocultas también consideran que somos el auge, mas el auge de la decadencia.

Según esas doctrinas, el ser humano ya vivió en la Edad de Oro de paz, armonía y conocimiento infinitamente superiores a los actuales. Tales fuentes de conocimientos indicaron, hace muchos millares de años, que los hombres pasarían por otras tres grandes edades: la de Plata, la de Bronce y la de Hierro (la más inferior de todas, en cuya recta final nos encontramos ahora). Esta Edad de Hierro culminaría con un período de gran destrucción purificadora, y revertiría en una nueva Edad de Oro.

Las indicaciones e informaciones de esas eras anteriores son provenientes básicamente de leyendas y narrativas. Según esas informaciones, la primera raza de humanos de la Tierra vivió hace muchos millones de años en una mística región Norte, hoy identificada como el propio polo antes del congelamiento. Este Norte es citado en leyendas chinas, egipcias, indias, esquimales, sioux o griegas. Entre los nórdicos, equivaldría a la propia Asgard, la morada de los dioses.

Los habitantes de este Norte habrían venido del espacio exterior, viviendo —durante mucho tiempo— en una situación de armonía y desenvolvimiento espiritual. Este primer ciclo se habría terminado cuando cambios geológicos en la Tierra congelaron el Polo Norte.

«Entre los nórdicos, equivaldría a la propia Asgard, la morada de los dioses».

La segunda raza habría vivido en la llamada Hiperbórea, una tierra también situada «al norte», viviendo permanentemente a la luz del sol. Los hiperboreanos, continuadores de la civilización del Norte, serían altos, rubios y espiritualmente superiores a todo lo que podamos imaginar. Los hiperboreanos serían los responsables de la raza de gigantes que en seguida habitó los continentes perdidos de la Lemuria y Mu.

A pesar de las poquísimas pruebas materiales existentes, se acredita que existieron dos grandes continentes hace cerca de 50 mil años: la Lemuria, cuyo centro sería la actual isla de Madagascar, en el océano Índico; y Mu, que estaría localizada alrededor del actual territorio de Mongolia, entre China y la Rusia. Estas dos civilizaciones se habrían expandido para todo el resto del planeta.

Según los relatos y leyendas, los habitantes de Mu y de la Lemuria serían, en principio, gigantes bisexuales contemporáneos de los dinosaurios y de las sequoias. Serían los hijos directos del cruzamiento entre seres del espacio y mujeres terrestres y, con el tiempo, habrían disminuido de tamaño (de 3,60 para 2,10 m) y se dividió en masculino y femenino.

El inicio de la degeneración

Los lemurianos poseían la apariencia de indios con la piel azulada y la protuberancia de un tercer ojo en el centro de la frente. Y dominarían un vasto conocimiento del uso de la energía cósmica, siendo los constructores de inmensos monumentos de piedra. Dominarían también la energía nuclear, la luz fría y un equivalente del rayo láser. Se acredita que el fin de los lemurianos fue una consecuencia del uso descontrolado de esas fuerzas.

En cuanto a Mu, este continente tendría como base siete ciudades en el actual océano Pacífico. Según James Churchward, la mayor autoridad en la investigación de Mu, esta civilización habría surgido hace 150 mil años alcanzando su esplendor hace 75 mil años, para después dispersarse.

Churchward cita un antiguo relato descubierto por él en tierras de la actual Mongolia: «Cuando la estrella Baal cayó donde hoy existe sólo el mar, las siete ciudades temblaron y las rutas se llenaron de una densa humareda. Los hombres temblaron de miedo, y una gran multitud se reunió en los templos y en el palacio del rey. El rey dice: “Yo no tenía previsto todo esto”. Y los hombres y las mujeres, vestidos con sus ropas preciosas, adornados con sus maravillosos collares le rogaban e imploraban: “Salvanos Ra-Mu!” Mas el rey profetizó que todos deberían morir con sus esclavos y sus hijos, y que de sus cenizas nacería una nueva raza».

Todo indica que la nueva raza se estableció en el medio del Mediterráneo, en la Atlántida.

La Atlántida ya pertenece a un tiempo más accesible, aunque los historiadores oficiales se nieguen a reconocer su existencia. Entre tanto, el relato más detallado de este continente perdido pertenece a uno de los más respetados filósofos griegos de todos los tiempos, Platón.

En verdad, Platón describió (en Timeus y Critias, 360 a.C.) la historia que le fue contada por su maestro, el legislador Solon. Solon, por su lado, oyó la descripción de la boca del sacerdote de Sais, una ciudad egipcia muy ligada a los griegos. Solon narró a Platón sobre una guerra entre los atlantes y los griegos, que saldrían vencedores, y sobre la destrucción total de la Atlántida, en el 12.000 a.C.

La descripción de Platón llega a los detalles de la planta de la ciudad central de la Atlántida, sus jardines, gimnasios e hipódromos. Dice que ella hacía parte en la división de la Tierra entre los «dioses», y que «Poseidón habiendo recibido como quiñon la isla Atlántida, instaló, en cierto lugar de esta isla, los hijos que engendrara de una mortal».

La última parte de la narrativa del filósofo sigue la misma línea de tantas otras, tratando de la mezcla entre «dioses» y «mortales», con la consecuente degeneración de la especie: «Durante numerosas generaciones, y en cuanto dominó en ellas la naturaleza del dios, los reyes escucharán las leyes y permanecerán unidos al principio divino, al cual eran emparentados. Sus pensamientos eran verdaderos y grandes en todo (…). Mas cuando el elemento divino disminuyó en él por causa del cruzamiento repetido con numerosos elementos mortales, y cuando dominó el carácter humano (…), cayeron en la decadencia».

Interpretación artística de la destrucción de Atlantis, por Rocío Espín Piñar (www.artstation.com/rocioespin).

Según W. Raymond Drake, «Rudolf Steiner, un discípulo de Goethe, redactó una detallada historia de la Atlántida describiendo el conflicto entre los seres espirituales y los luciferanos, los magos blancos y negros, cuya perversión de las fuerzas ocultas trajo los cataclismos para la Atlántida».

Hay muchas narraciones y leyendas sobre el fin de este continente. Y ellas coinciden en la afirmación de que los atlantes eran muy avanzados y conocían aparatos que nosotros consideramos modernos, tales como la televisión y los objetos voladores. Otros acreditan que la inmersión de la isla fue causada por una especie de «guerra nuclear» entre los seguidores de los «dioses» y los rebeldes que se juzgaban capaces de dominar fuerzas gigantescas de la naturaleza. Y hay los que achacan todo a una catástrofe natural, como la caída de un meteoro o de un gran terremoto.

De cualquier manera, todo apunta a que los atlantes sabían de la proximidad de su fin y cuidaron de extender su conocimiento para otras partes del mundo. Eso explica por que existen tantos puntos en común entre las culturas de Mesopotamia, Egipto, Asia y las Américas.

Fuente: MysteryPlanet.com.ar

 

Todo lo que debes saber sobre los vikingos

Datos y curiosidades sobre los vikingos.

1. La arqueología es la principal fuente de contrastación de los hechos en el estudio de los vikingos. Hay una relativa escasez de documentos escritos en los siglos altomedievales (si se lo compara con otros períodos), además de una arraigada tradición oral en los pueblos escandinavos. De hecho, los testimonios escritos son verdaderamente exiguos (con excepción de algunas inscripciones rúnicas datadas del siglo IX) con antelación al siglo XII en Escandinavia. Los estudios lingüísticos y la toponimia también han contribuido a esclarecer hechos como la expansión a otros territorios por parte de los vikingos y los asentamientos escandinavos. De este modo, el primer dato es el reconocimiento de la existencia de una diversidad de hipótesis sobre muchas de las acciones y características de los vikingos.

2. Algunos de los textos más importantes son las llamadas “Sagas Islandesas” como la Saga de Erik el Rojo o el Landnámabók. Estos textos describen eventos importantes en la historia de los pueblos nórdicos que acontecieron entre los siglos X y XI, como el proceso de asentamiento en Islandia, la genealogía familiar o los conflictos sociales. Su origen es de tradición oral y fueron transcritas entre los siglos XIII y XIV. Su importancia no sólo es literaria, sino que la Sagas revelan algunas de las acciones y costumbres de la cultura de los nórdicos tanto por su contenido (cribado arqueológicamente) como por ser material etnológico.

3. Se conoce como época vikinga al período comprendido entre 793 y 1085 aproximadamente, en el cual los vikingos extendieron su ámbito de influencia (explorando y atacando) por toda Europa, el norte de África, el sudoeste asiático y algunos puntos del noreste americano. Como muchos de los apuntes sobre los vikingos, el alcance de la expansión escandinava está en discusión.

Ilustración de Aleksander Karcz.

4. Las runas vikingas eran símbolos escritos tallados en piedras o en trozos de madera que constituían un alfabeto con veinticuatro figuras que tenían significados particulares y un fonema asociado. Se trataba de un código cifrado de conocimiento y poder.

5. A partir del siglo VIII los pueblos nórdicos empezaron un proceso de expansión en el que atacaron, conquistaron, saquearon y colonizaron territorios lejanos mucho más allá de Escandinavia. No hay constancia de declaraciones de los propios vikingos sobre las razones que les llevaron a expandirse. Existen múltiples hipótesis explicativas sobre las razones históricas de dicha expansión. El trabajo arqueológico es especialmente relevante en este campo. La tesis con más aceptación es la relativa a una explosión demográfica en los territorios escandinavos. Esto pudo provocar escasez de tierras productivas y la consiguiente necesidad de buscar otras. Arqueológicamente sólo se ha corroborado una posible superpoblación en Noruega. Además, hay que destacar que las primeras partidas vikingas no tenían la intención de colonizar tierras nuevas, sino que se dedicaron a saquear y comerciar: se ocuparon de la acumulación de riquezas y no de la adquisición de tierras. También se ha aludido a factores climáticos, económicos, culturales, sociales y de mentalidad. Sin duda todos ofrecen una explicación parcial, pero no hay consenso en la comunidad académica sobre los motivos más acertados.

6. Los drakkars, los conocidos barcos vikingos de los que se conservan muchos restos arqueológicos, eran naves de casco trincado. Son los elementos más característicos las razias nórdicas y su denominación procede de una expresión islandesa que significaba dragón, los cuales eran usualmente representados en los mascarones de proa. Existían distintos tipos de drakkars como el snekkar o el knarr.

Ilustración de un Drakkar por Eric Olive.

7. La mitología nórdica estaba muy marcada por “la batalla del fin del mundo” o Ragnarök entre los Æsir(dioses del panteón nórdico) y los jotuns (gigantes). La mitología nórdica era muy compleja y amplia en sus deidades, sus relaciones y su significado religioso. Los Æsir vivían en Asgard y estaban gobernados por Odín. Entre otros dioses destacan Bragi, Heimdall, Balder, Tyr o Thor. Otros seres importantes son las normas (que establecen el destino), las Valkirias (guerreras escogidas por Odín) o los Vanir. La mitad de los guerreros que morían en combate iban al Valhalla, el cual era un salón situado en Asgard. Estos combatientes pertenecen a Odín, mientras que la otra mitad pertenecen a la diosa Freyja y se dirigen al campo donde ella reside, también en Asgard. En la cosmología nórdica, el mundo era un disco plano en cuyo centro se encontraba Yggdrasil (el árbol de la vida), que era un fresno perenne.

8. El origen etimológico del término “vikingo” no está del todo claro y admite diversas interpretaciones. Entre otras muchas, destacan: viking podría significar “hombre que proviene del fiordo”, “hombre que proviene de Viken”, en textos rúnicos “fara í víking” alude a ir de expedición, en algunos fragmentos de las Sagas Islandesas se refiere al saqueo, “víkingr” era usado por los escaldos (poetas cercanos a la corte del rey que los ensalzaban con sus composiciones) para mencionar a los guerreros marineros de las expediciones.

9. Los pueblos nórdicos se distribuyen en tres grandes grupos: los reinos vikingos de Dinamarca, situados principalmente en Selandia, Jutlandia y Escania; los reinos vikingos de Noruega, fueron los que colonizaron Groenlandia, Islandia y Vinlandia; y los reinos vikingos de Suecia.

10. Leif Erikson “el afortunado” es uno de los exploradores vikingos más célebres. Fue hijo de Erik el Rojo y fundó un asentamiento en un territorio al que llamó Vinlandia. Se cree, por los restos arqueológicos, que esa tierra es la isla de Terranova, por lo que pudo haber llegado a América alrededor del año 1000, antes que Colón.

Representación de Erik el Rojo. Ilustración de Joan Francesc Oliveras Pallerols.

11. Ragnar Lodbrok es uno de los reyes nórdicos más conocidos. Su historia es semilegendaria y la fecha de su reinado entre los siglos VIII o IX es incierta: con una horquilla entre 750 y 865. La mayor parte de su vida la pasó en incursiones para atacar territorios como los franceses o ingleses. En el año 865 fue derrotado por Aella, rey de Northumbria, y se dice que fue ejecutado siendo lanzado a un pozo de serpientes venenosas.

12. Los vikingos son famosos por sus expediciones. Realizaron multitud de viajes para descubrir nuevas tierras desconocidas por ellos y establecer rutas con motivos militares o comerciales. Los vikingos llegaron a explorar territorios lejanos y muchas de sus grandes figuras históricas se caracterizan por esta actividad dirigida al saqueo, la conquista y la colonización.

Rutas de los vikingos.

13. Uno de los casos más destacados de la expansión vikinga fue la invasión de Inglaterra. El saqueo de la abadía de Lindisfarne fue una de las primeras incursiones vikingas realizada en 793. Se trata de la acción inicial que abre el período vikingo. Los nórdicos atacaron la localidad y el monasterio fue desvalijado y sus monjes muertos o esclavizados.

14. Un caso particular es el de los normandos. Eran vikingos que en el siglo IX ocuparon el noroeste de Francia. Adquirieron el Ducado de Normandía por parte del rey francés Carlos III después de que Hrolf Ganger, líder de esos vikingos, le jurara lealtad. Los normando también se expandieron, conquistando territorios de Inglaterra, el sur de Italia y en algunos puntos de los Estados cruzados y España.

Ilustración de Timur Kvasov para Life is Feudal.

15. El final de la era vikinga hace referencia al declive de buena parte de su actividad e influencia, y a la pérdida progresiva de su especificidad cultural. Esto se debió a procesos como su cristianización o la pérdida de poder consecuencia de la muerte del rey Harald el Despiadado en 1066 por su derrota en la batalla del puente Stamford o el asesinato del rey Canuto IV de Dinamarca en 1085. Si bien es cierto que la influencia nórdica y de los normandos no se perdió, también hay que señalar que la aculturización hizo que los nórdicos adoptaran propiedades de otras culturas en detrimento de la tradición tan característica por la que fueron conocidos.

Fuente: academiaplay.es/todo-debes-saber-vikingos

 

¿La historia de Jesucristo fue un invento de aristócratas romanos para controlar a los pobres?

Comparando la vida de jesús según se cuenta en el nuevo testamento y “la guerra de los judíos” de flavio josefo, el investigador joseph atwill concluye que la historia del mesías fue en realidad una fabulación de autoridades romanas para mantener pacificada y controlada a parte de su población.

En una tesis que sin duda despierta polémica pero igualmente hace ver la antigüedad de la propaganda como un mecanismo de poder y control, el investigador estadounidense Joseph Atwill sostiene que la historia mesiánica de Jesucristo fue en realidad un invento del Imperio Romano para pacificar a los más pobres, un “sistema de control mental para producir esclavos que creían que Dios había decidido su esclavitud”.

Atwill es autor de Caesar’s Messiah: The Roman Conspiracy to Invent Jesus, un libro recién publicado en el que desmonta la idea de que el cristianismo comenzó como una religión y, en su lugar, lo coloca como una sofisticada maniobra de propaganda gubernamental. De acuerdo con el investigador, los libros que integran el Nuevo Testamento (base de la doctrina cristiana) no fueron escritos por los evangelistas y otros personajes a quienes la tradición y el dogma atribuyen su autoría, sino por un grupo específico de aristócratas romanos en el siglo I de nuestra era.

Según esta interpretación, uno de los motivos detrás de dicha estrategia fue la persistente rebeldía del pueblo judío y, en particular, sectas religiosas que so pretexto de esperar la llegada de un “Mesías guerrero”, con frecuencia desafiaban la hegemonía de Roma. En cierto punto el Imperio dejó de lidiar con este problema por la vía armada y, a cambio, optó por la psicológica, según defiende Atwill.

“En vez de alentar la guerra, este Mesías incitaba al pacifismo de poner la otra mejilla y animaba a los judíos a “dar al César” y “pagar sus impuestos a Roma”, explica el investigador. Y continúa:

Aunque el cristianismo puede ser cómodo para algunos, también puede ser muy dañino y represivo, una forma insidiosa de control mental que conduce a la aceptación ciega de la servidumbre, la pobreza y la guerra a través de la historia. Actualmente, en especial en Estados Unidos, es utilizado para generar apoyo para la guerra en Medio Oriente.

Como evidencia de sus afirmaciones Atwill presenta una comparación entre las narraciones del Nuevo Testamento y la de Flavio Josefo en La guerra de los judíos, el único testimonio escrito conservado de la vida en Judea durante el siglo I. Atwill asegura que entre ambos relatos hay similitudes que hasta ahora han pasado inadvertidas a propósito de esta posible invención propagandística.

Lo que parece que ha sido eludido por muchos investigadores es que la secuencia de eventos y lugares del ministerio de Jesús es más o menos la misma que la secuencia de eventos y localidades de la campaña militar de Tito Flavio según la describe Josefo. Esta es una evidencia clara de un patrón construido deliberadamente. De hecho, la biografía de Jesús está construida, de principio a fin, sobre historias previas, pero especialmente sobre la biografía de un César romano.

fuente: www.independent.co.uk/news/uk/home-news/story-of-jesus-christ-was-fabricated-to-pacify-the-poor-claims-controversial-biblical-scholar-8870879.html

fuenta2: pijamasurf.com/2013/10/la-historia-de-jesucristo-fue-un-invento-de-aristocratas-romanos-para-controlar-a-los-pobres

La hipótesis de Russell: ¿Evolucionaron los dinosaurios en seres reptilianos?

En 1982, el paleontólogo Dale Russell teorizó la posible evolución de los dinosaurios si no se hubieran extinguido. Para ello seleccionó al Troodon, una especie bípeda, con peso similar al humano y con una enorme capacidad craneal. Sus resultados fueron sorprendentes, el aspecto del dinosaurio se parecería mucho a un ser reptiliano humanoide. Esto es una mera hipótesis pero… ¿podrían haber evolucionado en el pasado, haberse metido bajo tierra o haber salido del planeta? ¿Estarían relacionados con el culto a la serpiente y la figura reptil de todas y cada una de las culturas antiguas? En caso de haber existido, ¿se hicieron pasar por dioses y ayudaron en la extraña evolución del ser humano?

Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: http://mysteryplanet.com.ar/site/la-hipotesis-de-russell-evolucionaron-los-dinosaurios-en-seres-reptilianos/

Descubren una civilización que vivió sin guerras ni desigualdad durante 700 años

Los habitantes de esta región vivieron una utopía fantástica y luego desaparecieron sin más. Lo que hicieron, y cómo lo hicieron, apuntan a que una sociedad mejor es posible.

 

Imaginaos la existencia de una sociedad sin guerras, armas ni desigualdad. Es una utopía, ¿verdad? Pues, parece increíble, pero existió. Los habitantes del valle del Indo vivieron así durante más de medio milenio (2600-1900 aC) en las llanuras del río Indo. Desde que arqueólogos británicos e indios tuvieron constancia de la existencia de este pueblo, en la década de 1920, han surgido numerosas teorías de su civilización. Una de ellas la apunta ahora Andrew Robinson, autor del libro ‘The Indus: Lost civilizations‘, en un artículo de la revista ‘New Scientist‘.

Después de casi un siglo de excavaciones se han descubierto más de un millar de asentamientos que abarcan, al menos, 800.000 kilómetros cuadrados de lo que hoy es Pakistán y el noroeste de la India. La investigación ha revelado datos sorprendentes que ofrecen un halo de esperanza a la humanidad. Robinson apunta que, aunque “fue una sociedad próspera y moderna”, no se han encontrado restos arqueológicos que evidencien la presencia de ejércitos o alguna guerra en la región.

La civilización construyó imponentes edificios y planificó ciudades sin la necesidad de un gobierno o líder que supervisara a los trabajadores

El escritor señala que los arqueólogos solo han descubierto una representación de seres humanos luchando, la cual forma parte de una escena mítica de una diosa femenina con los cuernos de cabra y el cuerpo de un tigre. “Tampoco hay evidencia de caballos, lo que sugiere que no se utilizaban para atacar a otros pueblos y ciudades”. Asimismo, los esqueletos encontrados pertenecen a personas que murieron por alguna enfermedad, no como parte de ningún ataque.

Un pueblo moderno sin palacios ni templos

Este pueblo no solo vivía sin violencia, sino también sin lujos: desde que fue descubierto no se ha encontrado ningún signo de que hubiera habido “ni un solo palacio real o un gran templo”, dijo Robinson en una ocasión a Neil MacGregor, director del British Museum.

Podrías pensar que esto sucedió porque eran cuatro gatos. Pero nada más lejos de la realidad. El valle del Indo contaba con una población de un millón de personas, las cuales se dedicaban al comercio de exportación marítima en el Golfo y Mesopotamia, donde se han descubierto objetos con signos de estos individuos.

La investigación ofrece un halo de esperanza a la humanidad, pues fue una sociedad próspera y moderna que vivió sin ejércitos ni guerras

La mayoría de los asentamientos –cuenta Robinson– eran pueblos, pero también había al menos cinco ciudades. Los más grandes son Mohenjo-Daro (Patrimonio de la Humanidad y ubicado cerca del río Indo) y Harappa, en el que destaca la planificación de sus calles. “Estos habitantes fueron los primeros en construir aseos, así como collares de piedras preciosas elaboradamente confeccionados y piedras exquisitamente talladas con escrituras que aún no han sido descifradas”, añade.

No existía ningún gobierno: eran todos iguales

Mientras que Robinson y MacGregor están seguros de que los habitantes de Valle del Indo vivieron sin ningún conflicto armado, otros intelectuales lo ponen en duda. Uno de ellos es Richard Meadow, director del laboratorio de arqueología del Peabody Museum de la Universidad de Harvard: “Nunca ha existido una sociedad sin conflictos de mayor o menor escala”, recoge ‘Daily Mail’. Este sostiene que hasta que no se descifre la escritura del Indo no podremos saber a ciencia cierta si tenían esta vida tan idílica, donde la desigualdad no tenía cabida.

El busto del hombre encontrado en Mohenjo-daro. (CC)
El busto del hombre encontrado en Mohenjo-daro. (CC)

Las sociedades de un tamaño considerable son generalmente supervisadas por un gobierno central, pero no han encontrado pruebas evidentes de que en el Indo hubiera aquello. Hasta ahora, la única pista que tenemos de que esto fuese posible es un busto de un hombre con barba que podría ser un rey o sacerdote (imagen de la izquierda). Resulta llamativo que hubieran construido tantos edificios y planificado las ciudades (como la de Mohenjo-Daro) sin la coordinación de un líder que organizase a las decenas de miles de hombres que trabajaron en ello.

Parece increíble que la civilización del Indo viviese en una utopía fantástica, pero las pesquisas apuntan a que así fue. Hasta que no se descifre la escritura (ya ha habido más de cien intentos), no es posible argumentar lo contrario, pues las pruebas parecen determinantes.

La misteriosa desaparición del Indo

El enigma de la civilización del valle del Indo no solo se reduce a su existencia, sino también a su desaparición. En el siglo XXII a.C., mientras el caos se extendía por Egipto, las ciudades del valle del Indo vivían un momento de esplendor. Pero, cientos de años después, en torno al año 1900 a.C., todas fueron abandonadas. El pueblo desapareció sin más.

Hasta que no se descifre su escritura, y ya ha habido más de cien intentos, no será posible conocer a ciencia cierta lo que ocurrió en el valle del Indo

Se han planteado diversas hipótesis para explicarlo, desde invasiones y revueltas políticas hasta catástrofes naturales. La más aceptada apunta al cambio brusco de algunos cauces fluviales, lo que provocó grandes inundaciones y el desbordamiento de los ríos. Además, hay indicios de que en esa época hubo una prolongada sequía, lo que pudo haber destruido la economía de la región.

La civilización del valle del Indo es la más enigmática de las cuatro grandes que se conocen. Mientras que Mesopotamia, el antiguo Egipto y la antigua China se vanagloriaban de la guerra, en el valle del Indo parece inexistente. ¿Significa esto que una utopía es posible? Y si es así, ¿cómo lo hicieron y por qué desaparecieron? Solo será posible responder a estas preguntas si los arqueólogos consiguen descifrar su escritura.

¿Cuál era el verdadero aspecto de los dioses Anunnaki?

Las tablillas sumerias no hablan de estos dioses como criaturas etéricas, sino de seres biológicos de carne y hueso. Cuando uno oye la palabra «dioses», suele evocar imágenes en la mente de nebulosos espíritus celestes surgidos de las lindes de un plano indeterminado de la realidad. Pero esa no es la descripción que hacen los sumerios de estos seres…

anunnaki-reptiliano

Según las ancestrales tablillas, los dioses convivían con el hombre, compartiendo sus vidas en las mismas ciudades. Eran seres físicos y palpables, que comían, dormían y fornicaban como nosotros. Y también morían. Incluso a veces, elegían algunos seres humanos para copular. Tanto mujeres como hombres se sentían muy halagados de poder tener el privilegio de acostarse con un dios o diosa. Ningún humano podía resistirse a sus encantos, y si lo hacían, significaba enfurecerles, lo cual se traducía en una muerte instantánea. Además, viajaban en vehículos aéreos propulsados, que emitían grandes resplandores, y estruendosos ruidos que hacían temblar las montañas.

Los Anunnaki eran una raza guerrera, arrogante y con unos instintos de conquista y poder insaciables. Sabemos por los grabados, que físicamente, en comparación con los hombres, eran muy altos, probablemente una altura superior a los 3 metros. Y también mucho más fuertes.

En los grabados sumerios, los Annunaki eran representados en forma humanoide, y aunque sus rasgos faciales quedaban parcialmente ocultos, en parte debido a sus barbas de lapislázuli, parecían tener un rostro humano.

Pero somos muchos quienes sospechamos que en relación a su aspecto real, hay algo que no encaja. Los Annunaki les prohibieron a los sumerios que en sus grabados y estatuas los reflejaran en su aspecto real. ¿A qué obedecía esta prohibición? Si eran tan humanos como nosotros, ¿qué clase de inconveniente hubieran tenido en dejarse reflejar tal como eran?

En casi todos los grabados y relieves donde están representados los Anunnaki, observamos 3 elementos muy recurrentes. En primer lugar, si observamos el relieve en la imagen que sucede a este párrafo, vemos a un dios que con su mano derecha sujeta una especie de piña. Para algunos investigadores, como el norteamericano David Wilcock, la piña venía a simbolizar la glándula pineal, ya que en ella, se encontrarían depositadas la mayor parte de habilidades psíquicas, como la videncia, la visión remota, o la telepatía. Según Wilcock, los Anunnaki sabían cómo estimular dicha glándula para extraer todo su potencial.

ancient-annunaki

Un segundo elemento común es el misterioso recipiente que sujetan, y que según Sitchin y otros autores, vendría a ser el bote donde depositaban la llamada «Agua de la Vida», algo así como un banco de genes utilitario que debían emplear en sus largos experimentos genéticos, no sólo sobre seres humanos, también en animales. Un tercer objeto recurrente es esa especie de pulsera en cada una de sus muñecas, y que si observamos de cerca, nos recuerda sospechosamente a un reloj.

‘Copyright’ reptiliano

En Babilonia denominaban a los Anunnaki con el término «SIR», que significa ‘Dragón’ o ‘Gran serpiente’. De hecho, el dios Enki pertenecía a una estirpe familiar llamada La Hermandad de la Serpiente, ya que su madre, la concubina Nannu era descendiente de esta sangre. El símbolo de Enki eran las dos serpientes enroscadas del caduceo, un símbolo asociado a nuestra actual medicina, pero que podría ocultar hasta 3 tipos de significados:

La naturaleza reptiliana de los Anunnaki: Una posibilidad cada vez más contemplada por investigadores de todo el mundo, en vista de que casi todas las culturas antiguas hablan de «Dioses Serpiente» u «Hombres Lagarto» bajados de las estrellas, a quienes se les atribuye la creación misma de nuestra especie.

Genética Reptil: Según esta interpretación, debido a que las dos serpientes enroscadas guardan una estrecha similitud con las dos hélices de la cadena del ADN humano, sería todo un sello distintivo, para indicamos que ellos nos crearon. El caduceo sería como un copyright que viene a recordamos quién es el «fabricante» de nuestra raza.

Sabiduría espiritual: ¿Es el caduceo un símbolo de la síntesis del conocimiento y la sabiduría espiritual? Tal como viene simbolizado por el hinduismo, la serpiente enroscada es la energía Kundalini que el hombre guarda latente en su chackra sacro, en espera de que ascienda hacia la iluminación, recorriendo todos los centros energéticos hasta alcanzar el séptimo y último chakra, el coronal, que estaría vinculado al Nirvana.

caduceus

Pero más allá de la simbología implícita en la serpiente, ¿existen mayores indicios de la naturaleza reptil de los Anunnaki?

La respuesta es afirmativa. Al norte de Irak, a los pies de las montañas Zagros, los arqueólogos encontraron el yacimiento de Jarmo. Allí estaban los vestigios de una comunidad proto-neolítica que desapareció hace 2000 años. Así como miles de estatuillas de dioses sumerios, entre ellas, varias representaciones de «Diosas Madre de la Fertilidad».

El problema es que aquellas figuras, aunque mostraban un cuerpo antropomorfo, sus cabezas y rostros no eran humanos, sino más bien zoomórficos. Tanto machos como hembras presentaban características de lagartos; ojos rasgados muy grandes, rostros alargados con hocicos afilados, rasgos de «lagartija», cráneos alargados en forma cónica, anchos hombros, y figura estilizada.

diosareptil

Una de las figuras más desconcertantes es la de una hembra («Diosa Madre») que sostiene un bebé acurrucado contra su pecho, en pleno proceso de lactancia. Si observamos al bebé, veremos que su cabeza es de reptil y sus ojos son rasgados como su madre. Hasta aquí, uno puede pensar que la simbología de la serpentaria y el hallazgo de estas figuras son una mera coincidencia. El problema es que ya se han encontrado cráneos alargados que presentan un nivel de deformación que no corresponde con el ser humano, pero sí con las cabezas de aquellas estatuillas reptilianas…

Cabezas de cono

En el Museo Arqueológico de Lima (Perú), y en el Museo nacional de Ica, están expuestos una serie de extraños cráneos que no parecen pertenecer ni al hombre de Neandertal, ni al de Cromañón, ni al Homo erectus, pero mucho menos al Homo sapiens actual. Son cráneos de tipo dolicocéfalo, con cuencas oculares inusualmente grandes, y una mandíbula robusta con mentón saliente.

paracas-skulls-ica-museum

Los detractores aseguran que estos cráneos son perfectamente humanos, y que estas deformaciones forman parte de rituales de ciertas culturas para parecerse a los dioses. Serían prácticas de deformación craneal que se remontan al antiguo Egipto. Para ese fin, utilizaban tablas de madera o cintas de cuero pegadas al cráneo desde el nacimiento. El niño sufría una compresión craneal constante que podía efectivamente deformar la frente, los laterales y la nuca. Lo que resulta imposible es modificar la capacidad craneal en centímetros cúbicos. Estas prácticas deformarían el hueso, pero no podrían aumentar su volumen. Y la prueba de ello, es que los cráneos encontrados que realizaban estas deformaciones, no tienen nada que ver con los cráneos anómalos del tipo coneheads.

El mayor tamaño de cráneo humano del que se tiene constancia, medía 1980 c.c. Pero algunos de estos cráneos anómalos alcanzaban un tamaño de unos 3200 c.c. Sin duda, una diferencia muy sustancial que desafía cualquier explicación convencional. Además, estos cráneos poseen un 15% más de ancho en sus órbitas oculares, y la perfecta simetría de sus lóbulos descartaría cualquier presión mecánica externa. La conclusión a la que se llega, es que no pertenecen a ningún ser humano. En cambio, guardan un gran parecido con las cabezas de los Anunnaki expuestas en las anteriores figuras.

Según el investigador suizo Nassim Haramein, experto en física, estos cráneos a los que denomina «Cabezas de cono», pertenecen a los antiguos Anunnaki y constituyen la prueba de que no eran humanos.

Para el escritor francés Antón Parks, autor de Las Crónicas del Girku, el siguiente sería el verdadero aspecto de un Anunnaki:

anunnaki-antonparks

¡Auténticos reptiloides de cráneo cónico y grandes ojos de un amarillo refulgente!

Historia prohibida

Muchos de nuestros lectores pueden pensar que el relato extraído de dichas tablillas no es más que un conjunto de mitologías. La arqueología «oficial» concibe a estos dioses como a seres incorpóreos surgidos de la fértil imaginación de nuestros ancestros. Pero entonces, surge la pregunta, si toda esta historia no es más que pura leyenda… ¿por qué entre el 10 y el 14 de Abril del 2003, en plena invasión de Irak, el ejército de los EE.UU saqueó el Museo Nacional de antigüedades de Bagdad? ¿Por qué el 80% de los 170.000 objetos de albergaba el museo fueron sustraídos y destruidos? Eran tablillas, tesoros, y estatuillas que nos hubieran revelado mayores detalles de la historia prohibida. Durante el saqueo, se produjo un incendio en la Biblioteca Nacional de Bagdad que destruyó archivos de incalculable valor histórico. Si son «solo leyendas», ¿qué ejército entraría en dicho Museo volando la entrada con un tanque para no dejar huellas de estos vestigios?

Por David Parcerisa. (Extraido con permiso del autor de su libro Los Anunnaki: Creadores de la Humanidad).

Listado de razas extraterrestes que cooperan con el complejo militar e industrial según Jerico McBride Wallens

Captura

LAS 7 RAZAS ALIEN QUE NOS VISITAN

Por David Parcerisa